jueves, 25 de agosto de 2016


segunda lectura comentada


Los ordenadores, provocadores de emociones
Begoña Gros

Una vez ingresaron las maquinas u ordenadores a la educación, se encuentra un contraste entre la atracción por estos, se siente gran atracción por cada innovación en el mercado, que a su vez se espera poder adquirirlo, ya que de esta manera se cree y se piensa que se va evolucionando, por otro lado, el rechazo por los mismos, se define por la falta de conocimiento frente a su uso, sin embargo pueden saber manejarlos, solo no les interesa; se incluye allí, entre estas disputas sobre lo bueno, lo malo, lo que aporta, lo que limita, etc., también las emociones, dado que al involucrarlas se puede determinar un criterio frente a la incorporación de los ordenadores en la escuela.

Si se piensa en la sustitución del docente por las tecnologías, de inmediato surge una reacción emocional de preocupación, dado que, la gestión de un profesor en el aula no es mecánica, no es operativa y utilizan métodos de enseñanza dependiendo de cada alumno, escucha, resuelve problemas y no los ve como un elemento más de una operación o procedimiento.

Sin prejuicio de todo lo anterior, existen métodos de enseñanza a través o por intermedio de medios tecnológicos, no obstante, esto no pasa sino como horas creadas por la persona física que coloca su capacidad intelectual, es decir se necesitará siempre de un creador, una obra y un receptor, que traducido esto, sería: necesidad de un maestro, métodos de enseñanza que pueden ser tecnológicos y un estudiante; por lo cual no puede estar solo el medio y el estudiante o el maestro y el método, o más específico maestro, herramienta y educando.

Anudando lo anterior, para que el docente ejecute de manera correcta cierto medio tecnológico, no bastará solo con seguir unas instrucciones de uso, puesto que, solo la práctica llevada a cabo, será lo que realmente amplifique su aplicación y por ende conseguirá una evolución equivalente en su proceso de formación llevado a cabo, además que, las diversas herramientas, sobrellevan a un cambio subjetivo, es decir, estas de alguna manera, realizan una transformación en las vidas personales, pues desarrolla nuevas habilidades y de cierto modo, facilita que, al llevar a cabo una acción que tenga que ver con el ordenador, permita a la persona, aprender y mejorar en aspectos como, redacción, ortografía, coherencia, entre otros, por ello también la importancia de que la información sea compartida, pues hay la opción de adquirir toda información requerida para tal fin.

Algo interesante es que en la actualidad todas las personas (inclusive niños de corta edad) tienen fácil acceso a las tecnologías, y es allí en donde es requerido de un educador, para que guíe y en algún caso, decida sobre el uso o la aplicación que desea implementar, sin dejar de lado, que cada persona hace que el uso de su tecnología sea personalizada, es decir que sea quien determine el uso que le da a esta, eso sí, teniendo cuidado de la forma en cómo se introduce en la globalización. (Gros, 2000)

Bibliografía


Gros, B. (2000). Los ordenadores, provocadores de emociones. En B. Gros, El ordenador invisible. Hacia la apropiación del ordenador en la enseñanza (pág. capitulo 4). Barcelona: Gedisa.




No hay comentarios:

Publicar un comentario